Ciudad Juárez, Chih.— Lo que antes era una imagen común en las calles —personas sancionadas realizando labores de limpieza como consecuencia de sus faltas— comienza a regresar a Ciudad Juárez. Un grupo de 30 infractores inició trabajos de aseo en el Monumento a Benito Juárez y la Plaza del Periodista como parte de un programa piloto que busca que quienes cometan faltas administrativas o infracciones viales paguen sus sanciones trabajando directamente en beneficio de la comunidad.
La medida, impulsada por la Coordinación del Centro Fundacional en conjunto con el Sistema de Justicia Cívica, plantea un esquema de corresponsabilidad social en el que las personas sancionadas sustituyen parte de sus multas mediante jornadas de limpieza urbana, bajo lineamientos legales y supervisión municipal.
La coordinadora del Centro Fundacional, Daniela González Lara, explicó que el objetivo es generar conciencia ciudadana y recuperar espacios públicos a través del trabajo comunitario, permitiendo que quienes incurrieron en conductas indebidas enfrenten las consecuencias de sus actos contribuyendo directamente al mejoramiento de la ciudad.
El programa revive una dinámica que durante años fue utilizada como medida correctiva para quienes alteraban el orden público, especialmente en casos relacionados con faltas administrativas como disturbios o conductas indebidas en la vía pública. Ahora, bajo un modelo formal del sistema de Justicia Cívica, la estrategia pretende transformar la sanción económica en una experiencia que obligue a reflexionar sobre el impacto de las acciones individuales en el entorno colectivo.
Las labores incluyen barrido, recolección de residuos y mantenimiento de áreas emblemáticas del Centro Histórico, espacios que constantemente requieren intervención debido al alto flujo de visitantes y actividades comerciales.
Autoridades municipales informaron que este ejercicio comenzó con la participación de 30 personas infractoras, aunque la meta es ampliar el programa hasta integrar a 60 participantes en futuras jornadas si los resultados del plan piloto son positivos.
Funcionarios señalaron que el programa busca enviar un mensaje claro a la ciudadanía: las infracciones administrativas y viales no solo generan sanciones económicas, sino también consecuencias visibles ante la comunidad. Conductas como alterar el orden público, consumir alcohol en la vía pública o incumplir reglamentos municipales podrían derivar en la obligación de realizar trabajo comunitario como parte del cumplimiento de la sanción.
La intención, explicaron, es fortalecer la cultura cívica y prevenir reincidencias mediante acciones correctivas que expongan de manera directa la responsabilidad social de cada ciudadano.
Aunque la jornada estuvo integrada principalmente por personas sancionadas, también se sumaron ciudadanos de manera voluntaria, quienes decidieron participar tras conocer la convocatoria pública, aportando esfuerzo propio en la limpieza de los espacios históricos.
En las actividades participaron la Dirección de Limpia, el área de Justicia Cívica, representantes del Centro Histórico y la regidora Patricia Mendoza, quienes supervisaron los trabajos y acompañaron las labores realizadas en el primer cuadro de la ciudad.
Con este programa, el Gobierno Municipal apuesta por recuperar espacios públicos mientras refuerza un mensaje preventivo: las faltas administrativas no pasan desapercibidas y ahora pueden pagarse trabajando directamente por la ciudad, tal como ocurría en años pasados, cuando las sanciones se cumplían escoba en mano frente a la comunidad.
